Diez minutos de ensueño certifican el 1-1 en la final

  • El Real Madrid barre a Baskonia en el tercer cuarto y pone el 1-1 con facilidad
Doncic, Real Madrid, Baskonia, FInal ACB Doncic, Real Madrid, Baskonia, FInal ACB
Real Madrid 98-Baskonia 91
Miguel Ángel Díaz Miguel Ángel Díaz

El Real Madrid de Pablo Laso se ha apuntado el segundo punto de la final y viajará a Vitoria con el 1-1 en la serie. Un antológico tercer cuarto de los madridistas ha valido para aniquilar a Baskonia y apuntarse la primera victoria de la gran final. Tavares, Ayón y Felipe ganaron la batalla por dentro y el Madrid logró reducir el acierto de Baskonia desde el exterior para viajar a Vitoria con optimismo.

Los inicios se parecieron a los del pasado miércoles. Un Madrid apático en defensa y errático en defensa permitió que Baskonia comenzara el encuentro cogiendo ventajas muy peligrosas. De hecho, al inicio del segundo cuarto, los vitorianos llegaron a tener 11 puntos de ventaja (22-33) pero el 'Laso Team' reaccionó de manera fulgurante. Ayón hizo 'pupa' por dentro, la defensa subió el diapasón y Trey Thompkins anotó 9 puntos prácticamente consecutivos para poner el 41-40. Vildoza y Marcelinho siguieron haciendo daño y el tanto llegó igualado al descanso (52-52).

Un tercer cuarto de puro 'lasismo'

No había aparecido en este final pero el tercer cuarto fue puro 'lasismo'. El Real Madrid defendió como si no hubiera un mañana y dejó a Baskonia reducido a cenizas en apenas 10 minutos. Campazzó destrozó dirigiendo, Tavares puso hasta tres chapas made in NBA, Doncic dejó dos jugadas de puro talento y el campeón de Europa disparó el parcial hasta un espectacular 25-5 que dejó la victoria madridistas completamente sentenciado.

Tras el 77-57, los dos entrenadores empezaron a pensar en el tercer choque. La economización de esfuerzos será clave en una serie que se presume larga. Pedro Martínez sentó a Beauvois, Marcelinho o Shengelia. Laso reservó a Trey Thompkihs, Taylor y apenas dio minutos a Sergio Llull. El campeón de Europa sigue muy vivo y buscará en Vitoria ponerse por delante en la eliminatoria. La ACB está más viva que nunca.